Fundado en 1572 por la Orden Franciscana, es el edificio colonial más antiguo de Santiago aún en pie. De estilo colonial español con elementos barrocos y neoclásicos, su interior destaca por un retablo dorado y pinturas coloniales. Alberga el Museo de Arte Colonial, con más de 3.000 piezas, incluyendo una valiosa colección de pintura cuzqueña y un claustro ajardinado.
Aún activo como convento y templo religioso, es Monumento Nacional. En su restauración, se renovaron los pisos con baldosines de Cerámica Santiago, respetando su valor patrimonial y manteniendo viva su identidad histórica